http://www.muchogustoperu.com/. Hace diez años nació este blog con la intención de publicar las notas que escribo para la revista Caretas. Con el tiempo he ido incluyendo colaboraciones realizadas para otros medios y crónicas de viaje. Cucharón Contento se llama mi columna semanal y Cucharón Viajero la que da cuenta de mi vida de trotamundos dentro y fuera de mi país.
3.27.2013
3.24.2013
RINCÓN GAUCHO
No sé si es el más antiguo de la
ciudad, pero definitivamente es el único que ha sobrevivido a los vaivenes de
la economía y a las veleidades del público. Hoy, 21 de marzo, El Rincón Gaucho
festeja cincuenta años desde que los argentinos Dora Stolar y su esposo Juan
Domingo Núñez abrieran un pequeño local en el Parque Salazar donde ofrecían la
parrilla tradicional gaucha junto con empanadas, algunas pastas y una clásica
ensalada.
En estos cincuenta años pasaron varias cosas, entre ellas que el restaurante se mudó a su actual sede en Barranco y que Juan Domingo Núñez hijo asumió las riendas del local. Sin embargo, el menú cambió apenas, introdujo pollo para satisfacer a los comensales nativos pero quitó el clásico asado porque el paladar nacional no sintoniza con las piezas de carne entera que se reparte a trocitos en jornadas prolongadas.
En estos cincuenta años pasaron varias cosas, entre ellas que el restaurante se mudó a su actual sede en Barranco y que Juan Domingo Núñez hijo asumió las riendas del local. Sin embargo, el menú cambió apenas, introdujo pollo para satisfacer a los comensales nativos pero quitó el clásico asado porque el paladar nacional no sintoniza con las piezas de carne entera que se reparte a trocitos en jornadas prolongadas.
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| El primer local en el Parque Salazar |
Mucha agua pasó bajo los
puentes de la gastronomía peruana en estas cinco décadas y definitivamente la
cocina ha dado un salto en todos sus frentes para situarse sino en la
vanguardia por lo menos entre la avanzadilla de la cocina latinoamericana. Me
da la impresión que este restaurante va a contramano de la tendencia. Por
ejemplo, debe conocer a sus proveedores y saber no solo de dónde provienen sus
carnes sino en qué condiciones se crió el ganado. Esa falta de identificación
con el producto se evidencia en el cordero cuyo olor intenso denota edad más que sazón.
Otro ejemplo podría ser optar por el empleo de papas nacionales (en un país que tiene
una diversidad que asombra a tiros y troyanos) lo que definitivamente marcaría
una diferencia. También debe vigilar la cocción de las mollejitas, tan suaves y
delicadas como sabrosas si jugosas. Las empanadas están muy bien, con relleno
de carne cortado a cuchillo para no perder jugosidad y apenas condimentadas
para sentir la masa sea en su versión frita o al horno (que me gustó más). La
carne de procedencia argentina y brasilera se ofrece en los cortes clásicos y
llega a la mesa en el punto de cocción solicitado.
La cava extraña un somelier
curioso que vigile la temperatura de servicio, proponga nuevas opciones y
motive al comensal para aventurarse tras algo menos aburrido que un “malbec
mendocino”, que no está mal pero que puede ampliarse, más aún ahora que la
oferta de vinos es creciente y diversificada.
El Rincón Gaucho tiene una fama
ganada y una trayectoria que honrar. Algunos de sus mozos están desde los
inicios lo que refuerza el espíritu tradicional y la onda familiar del
restaurante. Pero siempre es posible asumir nuevos retos y enfrentar nuevos
desafíos si es que la intención es seguir siendo un referente cárnico entre los
limeños. Ojalá así sea.
Ficha técnica
Dirección Miguel Grau 1540,
Barranco. Tel: 5868164. Horario de atención: lunes a sábado de 12 a 12,
domingos hasta la 6 de la tarde. Aforo: 180 personas. Playa de estacionamiento,
valet parking y área de juego para niños. Precio promedio por plato: S/. 40
soles
3.16.2013
JAMMBUCHE
Cualquier
adulto nocturno mayor recuerda el antiguo bar Tito situado en Guzmán Blanco y, aunque
en otras manos, subsiste hasta hoy. Ese célebre bar fue creado por la familia Chang que lo administró por más de cincuenta años. En la trastienda nacieron los hijos de don Ernesto quienes se criaron entre botellas de chuchuhuasi y empanadas chilenas. ¿Por qué esa
combinación? Su nieto Rafael Chang no tiene idea, aunque recuerda que Moisés, su
padre, desde que era un adolescente fortachón alternaba la preparación de
cocteles con la expulsión de los parroquianos que se pasaban de tragos.
Después de pasar por la
escuela del Tito, Moisés tentó suerte en otra zona y en 1975 descubrió el Jammbuche, una fuente de soda donde se
vendían tortas y pasteles caseros pero que él obviamente transformó en “tragoteca de la amistad”, concepto que permanece inalterable hasta estos días. En ese entonces, la zona de Higuereta quedaba en los
extramuros de la ciudad, uno que otro negocio o casa aparecía entre chacras y
campos eriazos; sin embargo el Jammbuche se convirtió en paradero obligado para
hacer un “entierrito”, llenar el buche o calentar el guargüero (sic).
A la
muerte de su padre, Rafael se hizo cargo del bar manteniendo más o menos la
misma tónica: quitó los sánguches, mantuvo las empanadas caldúas, puso piqueos
y amplió la oferta de cervezas. Hoy tienen toda la línea Backus que incluye la
red lager (roja), la de trigo, la malta (negra) y la clásica (rubia) que se ofrece tanto en
botellas como en chops. Ciertamente Rafael apunta a elaborar su propia cerveza, ahora que las cervecerías artesanales están a punto de convertirse en la nueva moda limeña.
Para acompañar las bebidas, la casa ofrece salchichas alemanas hechas especialmente para ellos, chorizos, aceitunas, quesos andinos y embutidos varios. Los tragos se siguen preparando con pisco de
Ica artesanal luego de prolija selección y visita a los productores del valle.
Planes hay muchos, por lo pronto Rafael quiere relanzar Jammbuche con una línea
de tapas modernas que jueguen en pared con las cervezas. Esté atento.
Ficha técnica: Av. Benavides
3624, Surco. T. 2713222. Horario de atención: domingos a jueves de 2 pm a 2 am.
Viernes y sábado hasta las 3 am.
SINGAPUR SABE A CEBICHE
Daniel Chávez es un buen cocinero
peruano que en su deambular por el mundo recaló en la cocina de Santi Santamaría
y con él se fue a Singapur para ponerse al frente del Santi. El mundo dio
vueltas, la historia hizo un giro y Daniel se aventuró en pos de un sueño. Hace
ocho meses abrió el restaurante Ola, cocina de mar en la cosmopolita y moderna
ciudad-estado de Singapur. Aunque pone cocina española tributaria de Santi,
también ofrece pescados y mariscos con sazón peruana que según la prensa especializada le está funcionando de
maravillas. En un ambiente relajado pero cálido, Dany está imbuido de la
filosofía que Santi Santamaría le inculcó: trabajar con productos frescos del entorno,
aplicar una cocina tradicional moderna pero alejada del laboratorio y mantener
la curiosidad viva por encima de todo. Toda una escuela de vida.
PREMIO SUECO
Dos noticias cerraron un buen año para la gastronomía nacional.
El reconocimiento del Perú como mejor destino culinario del mundo dado por
World Travel Awards y el premio otorgado a Gastón Acurio por Global Gastronomy
Award 2013 que concede la publicación sueca White Guide (La Guía Blanca), un equivalente
a la guía Michelin, considerada la más importante guía de restaurantes de
Escandinavia.
El lunes pasado, Gastón fue recibido “como un héroe nacional”
por el anfitrión Jan Aman, según testimonio del periodista Sergio Rebaza; luego
el príncipe Carlos Felipe de Suecia le entregó el premio en una gran ceremonia
realizada en Estocolmo. El jurado calificador había destacado la labor de nuestro
cocinero por haber “desarrollado una rica
gastronomía local con visión de futuro, que recupera materias primas
tradicionales y aporta otras nuevas extraídas de las profundidades del océano
Pacífico, las alturas de los Andes y el interior de la selva amazónica,
elementos con gran potencial para resolver muchos problemas de salud y
seguridad que afectan a la humanidad, así como su compromiso con la educación
de los jóvenes cocineros más pobres de América del Sur”.
Apenas enterado de la designación, Gastón adelantó que recibiría
el premio en nombre de los miles de productores, cocineros, investigadores y
emprendedoras que trabajan en el Perú con ética, compromiso y amor a su país.
“Lo recibiremos en nombre de ellos, especialmente de nuestros queridos María,
Lorena, Iván y Jason”, dijo Gastón recordando a los cocineros trágicamente
desaparecidos en noviembre pasado.
Una vez concluida la real ceremonia, suecos e invitados se
quedaron en el Hotel Electrolux (partner de la White Guide) para probar nuestro
emblemático cebiche, en un derroche de variantes preparadas por el equipo de
A&G conformado por Victoriano López, Diego Muñoz y Emilio Macías, al que se
unió Micha Tsumura del restaurante Maido.
La White Guide entrega este premio desde hace siete años. El
primero en obtener la distinción fue Ferran Adrià (El Bulli, España, 2007), al
que siguieron Charlie Trotter (Charlie Trotter’s, Chicago, 2008), Fergus
Henderson (St. John, Londres, 2009), René Redzepi (Noma, Estocolmo, 2010),
Alain Passard (L’Arpege, París, 2011), y David Chang (Momofuko, Nueva York,
2012). Todos pesos pesados de la gastronomía mundial.
Meses antes, en Nueva Delhi, India, el Perú compitió con reconocidos
destinos gourmet como Francia, China, Italia, España y Tailandia antes de
ceñirse el cetro como el Mejor destino culinario del planeta.
Durante los últimos 19 años, los World Travel Awards han
reconocido y premiado la industria de viajes y turismo en diversas categorías y
en todos los continentes. Gran orgullo pero sobre todo gran reto que el país
debe enfrentar con serenidad y mucho trabajo en todos los niveles.
3.05.2013
SABORES PERUANOS
El restaurante que comanda
Lourdes Cuba Menacho estrenó nueva casa hace algunos meses en el distrito de La
Molina, con el favor del público que mantiene el local lleno, señal que su
eficiente márketing es el mejor aliado de su cocina. Lo suyo es una propuesta
de cocina casera sencilla y sin pretensiones. Sin embargo, confunde al presentarse
como abanderada de los sabores patrios cuando la Carta ignora el cuy y los
productos de la Amazonía.
Abanderada en el sentido literal de la palabra porque
hay banderas peruanas en cada mesa en lugar de floreros y un enorme estandarte
está presente al fondo del local. Digamos que lo suyo es cocina criolla limeña
con algunos guiños a platos emblemáticos de la cocina arequipeña y chiclayana.
Sabores Peruanos es
un típico producto de Mistura, evento en el que ha participado dos veces: ha
crecido, ha entrenado a su personal en la presentación y recitado de los
platos, pero no maneja un concepto gastronómico que la haga trascender más allá
de la acumulación de platos criollos de correcta factura y generosa porción.
La
Carta incluye platos como los fetuchini en salsa huancaína que popularizó El
Grifo (sin mencionarlo) y algunas ‘creaciones propias’ que no supe identificar.
A su favor hay que anotar que Lourdes tiene buen oído para sintonizar “lo que
se viene”. A poco de abrir su nuevo
local instauró el “servicio por cucharitas”, una suerte de menú de degustación que
da la oportunidad de probar un poco de todo, luego incorporó una variedad de
chilcanos y un par de semana ha puso platos de quinua en diversas
presentaciones.
En cuanto a los
platos probados, el chicharrón de pollo está bien hecho, la fritura crocante y
sin grasa, la carne suave y la salsa inofensiva, lo que significa que la
cocinera maneja la técnica y podría exigírsele más, pero de los frejoles con su
publicitado seco de cabrito ya no recuerdo el sabor. Mejor le va con el ají de
gallina, la carapulca y el olluquito. Los postres están para cumplir:
picarones, suspiro de limeña, ranfañote y poco más.
Ficha técnica. Avenida Javier Prado 6326, La Molina.
Horario:
lunes a sábado de 11 a 11 p.m, domingos: de 10 am a 6 p.m. Reservas: 2663534.
Capacidad: 150 personas. Precio promedio por plato: S/. 35 soles.
LIMA 27
Hace tiempo
que Carlos Testino entró por derecho propio a las ligas mayores de nuestra
gastronomía. Su propuesta culinaria, que nació cobijada bajo el manto protector
de Alfredo Aramburú, se ha espabilado y tomado rumbo propio. Me da la impresión
que el propio cocinero aquietó sus demonios
juveniles y se tomó un tiempo para reflexionar y plasmar en sus platos lo que
él entiende por nueva cocina peruana.
El
resultado es divertido, a veces osado y otras conciliador, pero siempre con un toque
que escapa del aburrimiento. Un par de ajustes indispensables realizados hace
un par meses le permitieron dar un salto cualitativo: el manejo del salón y de
la cava. En el primer caso, entró Abraham Pickmans, maitre con amplia experiencia y fogueado en otros restaurantes top
de aquí y de afuera; en el control de los vinos está el joven somelier César
Huamachi quien ha renovado totalmente la Carta de vinos dándole un toque fresco
y novedoso a la propuesta introduciendo vinos de Portugal, Francia, Italia y
Alemania.
Una mesa con
mantel y servilleta pero despojada de adminículos recibe al comensal, apenas
una pieza de piedra donde reposará luego una bolsa de yute con pan de la casa
(quizás el punto flaco del restaurante), y un discreto florerito.
De fondos
me sirven en platos entibiados un arroz meloso de pulpo con mollejitas
sazonadas con seco y alioli de ají amarillo; un paiche asado con jugo de
malamado, raviol de foie y sorbet de camu camu; y un magret de pato con puré de
castañas, caviar de zanahoria, salsa de sauco y aire de kion. Nuevamente el
maridaje propuesto es adecuado para mi gusto: un pinot noir de la bodega
chilena Morandé. La técnica y la tecnología se ponen en evidencia para extraer
lo mejor del producto y que los sabores ni se peleen ni se opaquen entre ellos.
Del riesgo de poner foie gras y malamado a un pescado de río, el cocinero sale
bien librado gracias a la técnica y a la dosificación de sabores invasivos. Los
postres, siendo más convencionales, también tienen guiños que engarzan
tradición con modernidad.
Lima 27 es
un restaurante versátil. En el día es ejecutivo; en la noche juvenil y
heterogéneo. Los platos se acomodan sutilmente al cambio de público y mientras
persista el calor los granizados, raspadillas, sorbetes y gelatinas
seguirán reinando en el plato.
Lima 27.
Calle Santa Luisa 295, San Isidro. Reservas: 2215822 o reservas@lima27.com Precio promedio plato: S/. 45. Menú
de degustación sin maridaje S/. 140 soles. Dos salones y terraza.
2.18.2013
LA GASTROPIRATERÍA
Nadie duda que atravesamos una etapa de crecimiento económico que también se refleja en
varias ciudades del país. La gastronomía contribuye enormemente a este auge,
demostrado en el 10% de crecimiento que tuvo la actividad restaurantera durante
el año pasado. Cada vez son más las empresas y personas ligadas a este sector
(6% de la población limeña trabaja en negocios vinculados a la restauración),
se multiplican los microempresarios gastronómicos y se afianzan los grupos empresariales
ligados a la cocina que expanden sus negocios a otras ciudades del Perú y del
extranjero con el aplauso de la prensa especializada.
El espaldarazo obtenido
con el premio World Travel Award 2012 que designó al Perú como el mejor destino
culinario del mundo, nos obliga a trabajar con ética y proteger los logros
obtenidos.
Pero como de todo hay
en la viña del Señor, este desarrollo también despierta angurrias y no falta
quien se ponga a cosechar frutos sin haber sembrado las semillas. Tres casos
sirven de ejemplo para alertar a las autoridades a tomar la sartén por el mango
antes de que los inescrupulosos proliferen como plagas.
Hace un año, Jaime
Pesaque encontró en facebook una página con su nombre, su logo y una Carta muy
similar a la de Mayta, pero registrada bajo el nombre de Mayta Lounge Bar en
Chimbote. Como buen caballero, se contactó con el personaje, le pidió que no
usara su nombre que sangre, sudor y lágrimas le había costado. El muchacho
accedió, alegó desconocimiento, se disculpó y Jaime le creyó. Sin embargo,
varios meses después, el barman del Mayta-bamba,
asumiendo que se trataba del mismo local, llamó al de Lima para pedirle
detalles del chilcano de maracumango que causaba sensación entre los
consumidores. Recién ahí Jaime Pesaque interpuso acciones legales. Ahora está
en manos de Indecopi a la espera que esa entidad del Estado resuelva con celeridad,
más aún cuando Mayta abrirá el próximo 15 de marzo su primer local en Hong Kong y es indispensable que proteja su marca.
Con un prestigio construido
paso a paso durante más de treinta años, José del Castillo vio con estupor que
La Red se multiplicaba por varios distritos con el nombre apenas disimulado
tras añadidos o apóstrofes. De esto han pasado casi diez años, pero entonces
Indecopi actuó con rapidez y clausuró a los impostores. Hace algunos meses, en
la avenida Benavides abrió La Red del Pescador, cebichería registrada ante
Indecopi que seguramente no reparó en que el nombre se presta a confusión pues
La Red también tiene un registro a su nombre en el mismo rubro y hace una punta de años.
Al Fiesta Gourmet de
Héctor Solís le nació un clon. Es el Fiesta Arequipa, restaurante de cocina
chiclayana, que oh, casualidad, pone entre sus especialidades el cebiche
caliente a las brasas (hecho con perico no con mero), el arroz con pato servido
en ollita de fierro y hasta el costillar de cabrito con emberre de papas (palabreja inventada por Héctor). No está demás
señalar que los sabores y productos de esos platos no tienen nada que ver con
los originales, lo que desconcierta a los comensales que acuden al local buscando
la irrepetible sazón de los Solís. La cereza de la torta son las fotos que
aparecen en el facebook del copista y que pertenecen al archivo del Fiesta
Gourmet auténtico. ¿Pruebas? Saltan a la vista, pero no fueron suficientes para
Indecopi que desestimó la orden cautelar para cerrar y embargar el local. La
denuncia está puesta desde noviembre del año pasado ante la Comisión de Signos
Distintivos de Indecopi.
Denunciar estas
prácticas tóxicas forma parte del conocimiento empresarial gastronómico, porque
los cocineros invierten tiempo, dinero, energía en crear un concepto y mantener
su capacidad de innovar. Ojala que Indecopi, que está trabajando el tema de
patentes, denominación de origen, registro de propiedad intelectual, marcas
colectivas, entre otras, enfrente con rigor a estos pepe el vivo que tanto daño hacen a un país que intenta construir
su futuro.
2.07.2013
PESCADOS CAPITALES
Desde que nacieron,
hace poco más de una década, se situaron en el por entonces solitario espectro
de las cebicherías fashion, concepto
que luego proliferó como peces en el mar. Una hábil combinación de ambiente
informal con sillas de diseño, servilletas de papel y copas de cristal, se
complementó con un servicio eficiente y una divertida carta que semanalmente
incorporaba los avatares políticos en clave irreverente que no en doble
sentido. Fue uno de los primeros restaurantes en tener una actitud militante
para difundir las vedas, vigilar la talla de las especies marinas, autocensurar
la oferta de pulpito bebé y promover la pesca del día.
Estas fueron las claves
del éxito que lo llevaron a estar entre los top ten de la guía Summum en 2011.
Pescados Capitales
no solo sobrevive en olor a multitud sino que el año pasado abrió un segundo
local en Chacarilla, siempre bajo el mismo concepto pero con mejor puesta en
escena en cuanto a infraestructura. Nada ha cambiado en esta década, lo que
puede ser un mérito o un demérito, según el lado donde uno se confiese. La
Carta introduce sutiles cambios pero los pecados no buscan redimirse. Quizás
esto obedezca a la vocación de perfil bajo que mantiene su cocinero Wilfredo
Castillo, quien prioriza la corrección por sobre la innovación. Por ello, no
hay sorpresas ni sobresaltos. Los mozos atienden con voz engolada, gestos
teatrales y la lección bien aprendida; son alertas y simpáticos; los platos
llegan pronto a la mesa y los retiran con mayor rapidez aún, quizás demasiado.
Los clásicos siguen
siendo eso, clásicos sin quiebres ni chascos. El pulpito a la parrilla, los
calamares en salsa anticuchera, el tiradito de cachema y los siete pecados
capitales son opciones seguras y ganadoras. Probé un pecado nuevo,
Intolerancia, bien concebido pero fallido en la ejecución: los wantanes de tamalito
verde con un dejo dulzón acompañarían bien al atún a la parrilla si no
estuvieran bañados en mermelada de aguaymanto.
Los postres también
pertenecen a la categoría clásicos, pero resaltan la creme brulee de arroz con
leche y la mousse de chirimoya con trozos de merengue italiano.
En la noche, el
restaurante prende las velas, se pone mantel largo y viste servilletas de tela.
Otro público, otra apuesta, y un nuevo reto empresarial.
Ficha técnica:
Dirección: Av.
Primavera 1067, Chacarilla. Reservas: 7179470.
Aforo: 240 personas.
Horario
atención: Lunes a sábado de 12.30 pm a 11 pm. Domingos 12.30 a 5 pm.
Precio
promedio por plato: S/. 45 soles.
1.26.2013
LA QUINUA: ALIMENTO DE LOS DIOSES
La revelación de la
quinua al mundo es relativamente reciente. Hace treinta años entró por las
ventanas veganas y hace menos de diez la puerta gourmet de Madrid Fusión la
convirtió en la vedette de las mesas de los ricos y famosos. La rebautizaron
como quínoa (en el español de España) pese a que desde hace siete mil años sus
padres, oriundos del Lago Titicaca, la llamaron quinua (y así deberíamos seguir
nombrándola).
Méritos propios los
tiene. Crece prácticamente en todo tipo de suelo, sea salino, seco o tropical;
y a cualquier altura, desde el nivel del mar hasta los 4 mil metros. Los expertos reconocen cinco categorías que producen varios centenares de variedades de un sinfín de colores. Según el
oncólogo Elmer Huertas es el único alimento de origen vegetal que tiene los
nueve aminoácidos esenciales en su composición. No es gratuito entonces que la
Nasa la incluyera como parte fundamental de la alimentación de los astronautas
desde 1975.
Pero la quinua está cara, muy cara, y es el precio lo que la está alejando de las mesas más humildes. En Bolivia, el mayor
productor del mundo, el consumo interno solo alcanza el 10% de la producción
nacional, el resto se destina a la exportación. En Lima Metropolitana, el
consumo per cápita es de 300 gramos al año, aunque los volúmenes de producción
y exportación se incrementaron exponencialmente. Según datos de ComexPerú, las
exportaciones de quinua en el 2012 crecieron en 37% respecto al año anterior.
Sin embargo, teniendo
este magnífico grano al alcance de la mano, los índices de desnutrición entre
nuestros niños es alta, demasiado alta. “La obesidad y la desnutrición son dos
caras de la misma moneda”, señala severamente el doctor Huertas.
Los cocineros,
sensibles a tamaña paradoja, hace varios años que trabajan por convertir la
gastronomía en el motor de un desarrollo inclusivo y sostenible. Desde Apega, a
través de Mistura (que el 2012 tuvo como eje los granos andinos), el Ministerio
de la Producción y Promperú promueven el concepto de “dieta andina”, es decir,
comer lo que se produce en las zonas donde uno vive: come sano, come peruano.
Tal es la
importancia de este grano andino que la ONU ha declarado el 2013 como El Año
Internacional de la Quinua. Y desde el Perú, diversos granitos se lanzan al
mundo para transmitir sus bondades. El recetario gourmet que Sierra Exportadora
acaba de lanzar compendia una veintena de recetas que cubren el abanico de
bebidas, guisos y postres (en la foto, trufas de chocolate y quinua de Diego Alcántara, cocinero de Astrid & Gastón). Además, el martes pasado en Madrid Fusión, el evento
gastronómico más importante del mundo, Diego Muñoz, cocinero de Astrid &
Gastón, Héctor Solís del restaurante Fiesta y Simeón Miranda, productor de quinua rompieron
esquemas con platos preparados con granos andinos: quinua, kiwicha, cañiwa. Ya
sabe, a difundir el lema: coma sano, coma peruano.
1.18.2013
ARI QIPAY
En el Parque de la Amistad de Surco florece un
emporio restaurantero que tiene tanto de picantería de pueblo como de recreo
regional. La idea partió de Gastón Acurio quien convenció al municipio surcano
de congregar en el parque a los mejores representantes de la cocina popular
para tener un patio de comidas de sabor nacional, a precios asequibles y en un
ambiente colonial que recrea el Viejo Surco.
No solo hacen cocina saludable sino que exhiben la
ética que requiere la nueva cocina peruana: respetan las vedas, valoran el
producto, conservan el medio ambiente, conocen a sus proveedores.
En esa línea, Ari Qipay ya no ofrece camarones (sin
recurrir al falaz recurso de muchos restaurantes que los siguen poniendo luego
de alegar sospechosas reservas del producto vedado). Eduardo Sernaqué, el joven
cocinero que tiene a su cargo este local, no solo se fogueó en conocidos
restaurantes del medio, sino que hizo prolongadas estaciones en las cocinas
populares de La Benita y La Nueva Palomino, para extraer el auténtico sabor
arequipeño, hoy tratado con técnicas modernas.
Una mesa larga con banquitos individuales, donde los
comensales se sientan por orden de llegada, le da el ambiente familiar de las
picanterías de antaño, pero si no quiere intimar con el vecino, puede llevar su
plato al patio de comidas habilitado con mesas, sillas y sombrillas.
Ojalá que iniciativas como estas se multipliquen y
que municipios como el de Surco apuesten más por una cocina saludable y diversa
antes de optar por el fácil camino del negocio donde los inescrupulosos se
pueden colar por las rendijas.
Ficha técnica. Parque de la Amistad de Surco (esquina de Caminos
del Inca con Av. Las Nazarenas). Horario de atención: domingo a jueves de 11.30
am a 9 pm, viernes y sábado hasta las 11 pm. Lunes cerrado. Precio promedio por
plato: S/. 15 soles. Medio de pago: efectivo y tarjetas Visa y Mastercard.
12.29.2012
¿QUÉ PASO CON LA COCINA EN EL 2012?
Es complicado hacer un balance pormenorizado y
riguroso de la cantidad de actividades que involucraron a la gastronomía este año. Sin embargo, un punto de partida puede ser dar una mirada a los restaurantes que abrieron en Lima, ya
que el abanico geográfico nacional es amplio y disperso. Baste señalar que la cantidad de inauguraciones
superó ampliamente al número de locales que cerraron sus puertas.
En lo que respecta a las inauguraciones, la
balanza no se inclinó hacia un tipo de emprendimiento específico: hubo
cafeterías, sangucherías, restaurantes con cocina de autor, los llamados casual, fast y slow food, los sitios campestres, los que llevan propuestas regionales y los que prefieren variopintas fusiones.
La
movida empezó en enero, en La Molina, con el promisorio local de Jason y Lorena
Nanka quienes pusieron un menú moderno, divertido y de alta calidad. Mi
homenaje para ellos y mi reconocimiento al equipo que continúa en la brega.
En los
meses que siguieron la Avenida La Paz de Miraflores se fue consolidando como un
cluster gastronómico de variada oferta y singular éxito: Los Bachiche, de
Gastón Acurio con una reinterpretación de la cocina de inmigrantes italianos; Ache, de Hajime Kasuga y su fusión peruano-japonesa; ámaZ, el restaurante
amazónico de Pedro Miguel Schiaffino; y Papachos, la imaginativa hamburguesería
“a la peruana” de Gastón.
En la
Avenida La Mar, asentada desde hace algunos años como una calle gastronómica, se sumó Rodrigo Conroy
con su restaurante Los Conroy.
La
cocina popular alcanzó el pico más alto con La Picantería de Héctor Solís, una
exitosa recreación de los platos más humildes del recetario nacional. En la
misma línea está Ari Quipay de Eduardo Sernaqué, joven cocinero empeñado en asimilar
lo más auténtico de la cocina arequipeña.
Los
casual food estuvieron representados por Coque Ossio con La Plazita, Sandra
Plevisani con Paseo Colón, y La Folie del Centro Comercial Jockey Plaza. Ahí
también se instaló Melate, chocolatería de Astrid Gutsche. En la calle Berlín
de Miraflores abrió La Casa del Chocolate, suerte de museo, taller, tienda y
cafetería; y en el mismo distrito la cafetería La Matilda. Además, una
provocadora sanguchería bautizada como Quispe & Mamani se instaló en el
corazón de San Isidro.
Las
fusiones no se quedaron atrás. Arlotia en Barranco, ofrece una cocina
vasco-peruana, Chaska hace fusión ítalo-peruana y el Sushi Cage del itamae
Norio Takeda ofrece su versión peruano-japonesa en el Swissôtel. La
comida rápida y saludable estuvo representada por la temakería Koni en Comandante
Espinar; y Bambú en la Av. Benavides. En los
alrededores de Lima abrieron Chaxras en Pachacamac, con una propuesta ecológica
y autosustentable y La Ladrillera en Cieneguilla.
Un
doloroso golpe para la gastronomía peruana fue el accidente fatal que segó la
vida de María, Jasón, Iván y Lorena en noviembre pasado. Quedan en la memoria y
el corazón. Este año fallecieron también Henry Oldani del restaurante Mavery, Lucila Salas, legendaria cocinera arequipeña, Juan Carlos Aymar, dueño de la cadenas de cebicherías El Verídico Fidel y Rodolfo Casusol, uno de los dueños del emblemático bar/sanguchería El Juanito, también cerrado el año pasado.
La
actividad editorial fue nutrida y generosa. Destaco la segunda edición ampliada
de La Gran Cocina Mestiza de Arequipa, de Alonso Ruiz Rosas; el edén.pe de
Ignacio Medina (ambos están nominados a los premios Gourmand World Cookbook);
Entre Migas de Renato Peralta; Sánguches del Perú de Teresina Muñoz Nájar, y
Celebra la Vida de Marisa Guiulfo. También se editó "La olla de cristal", un libro indispensable que reflexiona sobre la gastronomía y analiza el futuro escrito por Mirko Lauer. Antes de cerrar el año La Huaca Pucllana presentó su propio libro que recoge las recetas y la historia del restaurante. Enhorabuena.
12.19.2012
LA OLLA INCLUSIVA
Un abrazo enorme,
profundo, que trasciende las palabras, subrayó una vez más la indestructible
alianza de la cadena gastronómica. Aquella que eslabona campesinos, pescadores,
productores, cocineros, restauradores, empresarios, mozos, comensales,
periodistas, comerciantes, profesores y todos los que de una u otra manera
forman parte de esta hermosa criatura llamada Cocina Peruana.

Anoche, en la presentación del impecable libro eden.pe escrita por el periodista español Ignacio Medina, 21 productores venidos de diferentes rincones del país recibieron el emocionado homenaje de los cocineros encabezados por Gastón Acurio, quien resaltó que detrás de cada producto hay un rostro, una comunidad afectiva, una historia, un ejemplo a seguir.
Estos 21
campesinos, productores de papas, paltas, loche, huacatay, quinua, choclo,
camucamu, café, cacao, lúcuma, chirimoya, limón, ajíes, erizos, camarones y
paiche, suerte de “revelaciones” al mundo de nuestra prodigiosa despensa
nacional, compartieron tribuna con los familiares de los cuatro queridos
miembros de esta alianza que murieron la semana pasada, justamente trabajando
por un proyecto inclusivo, solidario, en el que los afanes personales quedan
relegados en pos de un objetivo común: hacer de la cocina peruana un referente
mundial.
En el libro edén.pe se incluyen las recetas que 21 cocineros extranjeros de
reconocido prestigio trabajaron con el insumo “revelador”, como demostrando que
no hay barreras ni límites geográficos ni distingos culturales a la hora de
rendir homenaje a nuestros productos.
Cada línea, cada
foto, cada espacio en blanco lleva grabado el recuerdo de Iván, María, Lorena y
Jason, dijo Ignacio. Porque la cocina peruana es unión que requiere trabajo y
sacrificio hasta lograr la victoria final, sostuvo Gastón, aludiendo al trágico
accidente. Así, las familias Huamaní de Ayacucho, Nanka de Australia, y Kisic y
Valdivia de Lima, se estrecharon en un abrazo sobre el mismo escenario –junto a
los productores consignados en edén.pe– demostrando que en la hermandad
cocinero-productor lo esencial es ser todos parte de la misma familia. Y las
familias se levantan, juntas.
El edén existe. Y
es en las figuras de Victoriano, Amparo, Gliserio y Giovana, Magdaluz, Simeón y
Toribia, Pablo, Darío, Arturo, María Margarita, Dámaso, Dora, Pablo
Durán, Victoria, Juana Espíritu, Stefan, Santos, Jorge Luis, Víctor, Gustavo,
Ántero y Dolores que está representado nuestro edén.
12.07.2012
TRES GRANDES CHICOS
Testimonio de mi amistad con tres cocineros que murieron el viernes pasado en un accidente de carretera y mi homenaje a otros tres cocineros que no conocí personalmente pero cuya trayectoria y trabajo honro. Son seis las muertes que la gastronomía peruana lloró en noviembre.

Foto de Luis Pilares de El Comercio.
Artículo publicado en CARETAS el jueves 6 de diciembre.
Tengo la voz de Iván
resonando en el oído. Me dice con ese tono suave y cantarín que esta vez sí
abrirá su restaurante, que me pasará la voz para la prueba de platos, que su
hermano Franco, el de Barcelona, el que trabaja en el bar de tapas de los
hermanos Adrià, vendrá a capacitar a los mozos en la atención al público. Me lo
dice con esa pinta de chico aplicado recién salido de la ducha mientras tomamos
un café en Gianfranco. Iván está lleno de proyectos, muchos de ellos de ayuda
social, de apoyo a la gente de ese Perú que queda al otro lado y que pocos
quieren ver.
Tengo la sonrisa de
Lorena clavada en la retina. Esa sonrisa que iluminaba todo el restaurante como
si tuviera mil estrellas luminosas injertadas bajo la piel. Hace poco dejó la
adolescencia, pero a sus 24 años era un espíritu de luz que trasmitía paz y
sabiduría en cada uno de sus actos.
Tengo la mirada de
Jason fija en el plato que lleva a la mesa y que presenta con esa mezcla de
audacia y levedad que marcó toda su cocina. Es un niñote grande, guapo, con una
bondad que se le escapa por los poros y un amor (por Lorena, por los productos
peruanos, por nuestra cultura) que le abrió caminos y le alegró el día a día.
Los tres eran (son)
magníficos representantes de lo que hoy es la nueva cocina peruana, una cocina
solidaria, orgullosa de sus productos y sus productores, respetuosa del medio
ambiente y comprometida íntimamente con su tradición. Su militancia
gastronómica fue efectiva, no efectista; silenciosa no bulliciosa; generosa no alharaquienta. Ninguno pasaba los 35 años.
Iván era embajador
de la Marca País, Lorena se había incorporado al hermoso proyecto Pachacútec de
Ventanilla para dar clases sobre atención en Salón, Jason preparaba una Carta
saludable con productos de la bioferia de La Molina. Los tres viajaron a
Ayacucho en pos de conocer más de las papas nativas de la región. María Huamaní
Flores, cocinera, productora de papa y participante de Mistura en varias versiones estaba
con ellos, y se fue con ellos.
A comienzos de mes
otro accidente de tránsito cegó la vida de Carlos Aymar Acevedo (37), cocinero
que empezó vendiendo cebiche en carretilla y luego de ser elegido como el “rey
de la leche de tigre” en una de las primeras versiones de Mistura, logró su
sueño del local propio. “El verídico de Fidel” tenía dos locales y muchos planes por concretar.
Hace poco menos de
quince días, Lucila Salas, la querida madre de la cocina characata, dejó para
siempre su oscura y célebre picantería de Sachaca donde reinó durante nueve
décadas.
Noviembre es el mes
de los muertos y de todos los santos, pero esta vez se le fue la mano.
Demasiado rápido, demasiado pronto, demasiado.
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