1.23.2016

TIEMPO DE CRUCES

Alfredo Gordillo y Pedro Sierlecki 
 Un simpático proyecto piloto alumbró este verano la bodega Gran Cruz: reunir en un solo espacio una tienda (con ropa de algodón de Philomena, textiles, sandalias y objetos en piedra de Huamanga de Kusat), tres espacios de comida, un bar y un mercadillo de productos orgánicos frescos. Las amplias y luminosas instalaciones de la bodega estarán abiertas durante los fines de semana de enero y febrero ya que en marzo arranca la vendimia y la bodega su producción de piscos.


Situada en el kilómetro 86 de la Panamericana Sur, justo antes de la entrada a Totoritas, el lugar es conocido por el ambiente familiar y la afición a las bicleteadas. De hecho en la bodega han habilitado un lugar para que los ciclistas limpien sus bicicletas y hagan un “entierrito” saludable con cremoladas de frutas del mercadillo, extractos del Pan de la Chola, leche de tigre en La Leche, una hamburguesa de Beefalo o  un chilcano en Barra 55.

Stand de El Pan de la Chola con horno napolitano al fondo


Alfredo Gordillo, gerente de Gran Cruz explica que hizo una alianza con los proveedores de la ecoferia de Miguel Dasso y convocó a otros aliados que también propugnan una cocina saludable hecha con excelente materia prima y servida en un entorno amigable.

Productos de Beefalo
En el stand de Beefalo probé las hamburguesas de queso preparadas con carne magra (huachalomo nacional y Angus), el chorizo charapita (carne de cerdo, cecina, cranberries y ají charapita) y el oriental (cerdo, langostinos y aderezos chinos). Una cocción rápida a fuego medio los deja jugosos, muy sabrosos, diferentes. Los prepara en casa Pedro Sierlecki y su esposa Silvana Vargas y los ofrecen en bolsas selladas al vacío para llevar o para comerlos ahí mismo con pan de semillas de La P’tite France. También ofrecen productos marinos (pulpo, atún, salmón), una estupenda trucha ahumada con aceite de oliva como para untar,  chimichurri casero y provoleta (queso gouda de Moquegua, provolone y mozzarella). Al frente está La Leche con una barra cevichera fresca y bien surtida. 

Jonathan Day

Al otro lado se ubica Jonathan Day con sus clásicos panes campesinos de masa ligeramente ácida y corteza crujiente, focaccias, deliciosos croisants y extractos de vegetales con frutas. La novedad es el estreno de un gran horno de dos toneladas traído directamente desde Nápoles en el que prepara pizzas. Allí la estrella es la masa, no los aderezos que la cubren. Luego lo trasladarán al local de La Mar.

Los bármanes de Barra 55 comandados por John Rojas
Barra 55 con su barman creativo John Rojas tiene a su cargo la barra de cocteles. El trago más demandado y con razón es el pisco mule (torontel, ginger beer y zumo de limón) servido en una tacita de cobre, como corresponde. Los pisco tonic (la nueva moda juvenil) se ofrecen en dos versiones: uno más cítrico (preparado con torontel y piel de naranja) y otro con notas herbales (pisco italia y tomillo). La oferta de cervezas artesanales es discreta pero funcional.
Es una propuesta nueva, alternativa, familiar que ojalá se replique y permanezca en el tiempo.

Ficha
Kilómetro 86, salida del Puente Mala, bodega Gran Cruz. Horario de atención: viernes a partir de las 6 de la tarde. Sábados: de 7 am a 2 pm el mercadillo; de 10-12 La Leche; de 10 a 2 pm y de 6 pm a 1 am Beefalo, El Pan de la Chola y Barra 55; los domingos a partir de las 4 pm. Tel: 2420954.


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