8.07.2012

EL PALACIO DEL SANCOCHADO


Es gratificante encontrarse con un restaurante que sobrevive al tráfico, a la moda y al crecimiento urbano, fiel a la riesgosa apuesta de ofrecer un único plato durante todos los días a lo largo de 31 años, cumplidos el pasado 24 de julio.
Una afección hepática obligó a don Juan Ruggiero a comer todo sancochado durante varios meses. Ahí descubrió las bondades de este saludable y consistente plato que se consume en todo el Perú desde la época de la Colonia.
Hijo del cocido madrileño que a su vez lo es de la adafina árabe (legumbres y carnes cocinadas largamente en olla de barro que luego se sirven en dos tiempos: el caldo y el resto), el sancochado de este palacio recoge la versión limeña austera en ingredientes aunque exuberante en cantidad.
Consta de un buen trozo de carne de punta de pecho, choclo, yuca, papa, col, zanahoria y una generosa porción de arroz (excesiva para mi gusto). Aparte, un platito de parcos garbanzos con tiras de cebolla que funcionan como salsita criolla, pocillos con salsas de ají de diversos picores y una taza de caldo. No hay entradas, ni café, ni postres. Acaso la única licencia sea el “vino de la casa”, eufemismo que designa ese vino dulzón tipo borgoña, tan caro al paladar de los peruanos y tan ligado a nuestra historia gastronómica.

La casa familiar de los Ruggiero, convertida en un restaurante-museo que delata el espíritu anticuario de su dueño es una suerte de homenaje a la Lima de los sesenta, cuando el epicentro del movimiento estaba en la Avenida 28 de Julio y la vista se perdía en los hermosos Jardines de la Exposición. Es divertido observar la colección de cámaras fotográficas, de teléfonos y equipos de sonidos, de boinas, sombreros, porcelanas y un sinfín de artilugios que formaban parte de la vida cotidiana décadas atrás.
La sensación del tiempo detenido se acentúa con los parroquianos que visitan el local. Es inevitable contagiarse del aire de familiaridad que trasuntan las ventanas cubiertas de visillos hechos a crochet o la mesa vestida con mantel de tela y servilletas de papel. Pese al deterioro hay una digna pulcritud en los detalles que le dan un toque entrañable al local.

El Palacio del Sancochado. Avenida 28 de Julio 990, Cercado. Teléfono: 3310789. Precio: S/. 38 soles. Puede estacionar en el parqueo del vecino Parque de la Exposición. Horario de atención: de lunes a domingo de 12 m. A 5 pm. No se acepta tarjetas de crédito.
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