3.02.2006

EL CAPLINA


Artículo publicado en CARETAS
1910 del 02.02.06

Llegando a buen puerto


A partir de medio día la esquina de Mendiburu con Toribio Polo se convierte en una seguidilla de autos que eficientes valet aparcan sin problema, previa entrega de brazalete que identifica al propietario. El Caplina es amplio, luminoso, moderno merced al diseño del arquitecto Carlos Pestana, quien con fuentes de agua, madera e iluminación adecuada crea un ambiente informal y fashion. Atractivo adicional para los comensales es encontrar habitualmente modelos, gente de la farándula, candidatos, yuppies y gente linda. La atención es rápida y amable. Las sugerencias del día las da el propio Fernando Pacheco, capitán del barco, quien insiste que los platos son creación colectiva de su flota gastronómica. Las recomendaciones van desde el cebiche a la chiclayana, sabor norteño acentuado por los chifles, sarandajas y ají arnaucho, hasta el lomo en salsa huancaína, poderoso bife inspirado en el popular “aeropuerto” del Mercado Central, donde en un solo plato se condensan todos los sabores de la peruanidad. Los choritos al pesto rústico, el atún en salsa mirín, las chitas preparadas en formas diversas y los arroces (pruebe el chaufa de mariscos), son algunos de los 84 platos que ofrece la carta. En postres recomiendo aventurarse tras un sorbete de moras o unos brownies con helado de vainilla. A levar anclas.


El Anfitrión
Fernando Pacheco Sandoval nació en Chorrillos, al lado del mar. Sus primeros juegos fueron en La Herradura y en La Caplina, célebre playita donde encalló un barco en la década de los 60. Su primer restaurante lo puso en 1994 en Chorrillos: pescados y mariscos, evidentemente. Doce años después, tiene cuatro locales que atienden un promedio de 200 personas cada día.
¿Tú mismo cocinas?
Antes lo hacía, ahora soy el capitán del barco y mi tripulación es de primera.
¿Cómo manejas tu flota?
Diariamente visito todos los locales: el del Terrazas, el del Club Villa, el de la playa Makaha y el de Mendiburu. Voy varias veces al día.
¿Vas viento en popa?
Felizmente mi radar ha captado el gusto del público al que me dirijo: sazón del pueblo con aires de pituquería.
¿Qué buscas como cocinero?
Rescatar los sabores típicamente peruanos. El “choncholí de pulpo” lo preparamos igual que las vivanderas hacen las tripas. Es uno de mis platos estrella.

El caserito
Augusto Alegre, presidente ejecutivo de Peruana de Opinión Pública, se define como buen gourmet y gran curioso. No cocina ni fideos, por eso almuerza y cena en la calle.
“Son más de diez años que conozco el Caplina y me alegra que, a pesar del crecimiento y multiplicación de locales, mantenga la calidad, la generosidad y el precio justo. En invierno me inclino por la parihuela, aquí la hacen extraordinaria. En verano prefiero los cebiches. El especial, con pescado, camarones, pulpo y conchas negras, ya figura en la carta a mi insistencia. Me gusta la innovación pero sin esas pretensiones novoandinas y suprarrealistas”.


Ficha técnica
Restaurante: Caplina
Dirección: General Mendiburu 793, Miraflores
Reservas: 2223992
E-mail: reservas@caplina.com
Horario de atención: de lunes a domingo, solo almuerzos
Tarjetas de crédito: Todas
Precio promedio: entre 25-35 soles
Descorche: No se cobra
Tipo de comida: peruana moderna
Zona de fumadores: Sí
Carta de vinos: discreta
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